Alimentación para sedentarios

El sedentarismo es una de las consecuencias más habituales de nuestra civilización. Tanto en adultos como en edades escolares.

La inactividad física facilita aumento de peso, deteriora la función músculo-articular, dificulta la circulación arteriovenosa y linfática, incidiendo de manera directa en nuestra vitalidad, calidad de vida y rendimiento.

En la forma de interpretar trabajo, comida y tiempo libre, reside la clave para desarrollar una vida práctica y creativa, rentable familiar y profesionalmente.

El sedentarismo necesita ser combatido con ejercicio físico y una alimentación ligera, equilibrada, sabrosa y saciante, con los nutrientes necesarios para prevenir o recuperar sobrecargas del sistema nervioso. Deben ser fáciles de digerir, bien condimentadas y sugerentes.

Una vida sedentaria es lo menos indicado para un estilo de vida saludable. No debe ser disculpa el no tener tiempo debido a las obligaciones que desarrollemos.

Resumo una propuesta de alimentos para sedentarios, a precisar en consulta con vuestro médico especialista:

  • Abundante: Pescados blancos y azules, pollo, huevos, verduras, lácteos, quesos frescos, conservas de mar o de huerta y agua
  • Moderado: Legumbres, pasta, arroz, patatas, pan, fruta (alternarlos; cantidad variable según actividad física), café o cacao bajo en calorías.
  • Escaso: Aceites, jamón, carnes rojas y frutos secos.
  • Ocasional: Grasas, embutidos, quesos curados, frituras y bebidas alcohólicas, dulces, chocolate bollería (según actividad física).

Utilizad, solicitad o sugerid aderezos imaginativos, menús sin restringir cantidades y… «negociad las comidas irremediables» con vuestro especialista.

Un control analítico general (hemograma, colesterol, triglicéridos, glucosa,…) y de índice correcto de peso, deben ser el inicio de un plan de vida satisfactorio con actividad física congruente, desde la práctica de algún deporte o algo tan sencillo como paseos diarios. Ello facilitará la utilización de una alimentación más amplia y extensa.

Todos hemos de convencernos de los inconvenientes de una vida sedentaria. El inicio de la solución radica en la convicción de lograrlo.

Fuente: Sanitas

¡Muchas Gracias Por Votar!

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: El contenido está protegido !!